El vehículo de colectas, único en el país, ya está terminado y Curbelo fue uno de los que supervisó esa fabricación. “Cuando la vi lloraba como un gurí chico. Se me caían las lágrimas porque quedó muchísimo mejor que como uno la podía haber soñado e imaginado. Impresiona de afuera y de adentro”, aseguró.
Es la primera unidad doble piso que la firma Marcopolo construye en Latinoamérica, adaptada y equipada para la realización de colectas de sangre. “A mí me fascinó y espero que a la población le pase lo mismo cuando la vean”, agregó.
La Fundación Hemovida entregará la unidad en comodato al Servicio Nacional de Sangre, para garantizar que se utilizará en la región al margen del cambio de autoridades. Se espera que esté funcionando a mediados de enero en toda la región y el departamento.
La unidad será exhibida en playas, paradores y barrios para que la comunidad la conozca e incremente su respuesta a las convocatorias de donación.