El problema es que “los argentinos tienen entre un 30% de cotización entre lo que el gobierno llama mercado oficial y el paralelo (blue), que es el real, donde se puede adquirir el dólar”, señaló el empresario inmobiliario en FM Gente.
“Eso hace que las cosas se vean más caras. Pero no es Uruguay sino Argentina, con una política cambiaria que tendrán que rever porque es realmente del siglo pasado”, precisó Borsari.