Un soporte de uno de los brazos se encuentra prácticamente partido y con hierros a la vista, al igual que distintos tramos de la estructura externa y la de la escalera caracol de 102 escalones por la que se accede a los brazos.
Asimismo se pueden observar fisuras, grandes manchas de humedad y presencia de agua lo que confirma el deterioro que presenta.
El entorno denota, además, un gran descuido y gran cantidad de residuos esparcidos, dejados por los visitantes.
En el año 2006, a partir de una denuncia del edil frenteamplista Alejandro Martínez, las visitas a la cruz estuvieron clausuradas hasta tanto técnicos de la intendencia de Maldonado la inspeccionaron y ordenaron tareas de mantenimiento.
Desde entonces, no ha sido nuevamente inspeccionada según pudo confirmar nuestra emisora.