Clara, que es educadora, dijo a FM Gente que “su figura sigue dando que hablar en Uruguay… Resulta como una fuente de aprendizaje, aún hoy”.
Dijo que, desde la primera edición del libro, no para “de sorprenderse. Es como el tejido de muchas historias, de vecinos, de gente que lo conoció, que trabajó con él, que cuenta lo que lograron juntos. Pero pasa el tiempo y en cada presentación siguen apareciendo más historias. Parece que Cacho es inabarcable. Siempre aparece algo nuevo. Es fascinante, también”.
Por otra parte, remarcó que “Cacho cautiva a creyentes y no creyentes… Y también logra conectar con la gente joven, más alejada de su tiempo”. Estimó que esto puede deberse “a la conciencia de la desigualdad, de la que todos somos parte… A veces nos acostumbramos a eso y Cacho como que te despierta” y deja “muchas pistas para el presente”, afirmó.