“Procuramos que la persona privada de su libertad sea rehabilitada y vuelva al circuito social en forma digna y que no vuelva a delinquir. Estamos empeñados en bajar los índices de reincidencia y está funcionando. Esto significa un cambio dentro de las cárceles”, remarcó Gil.
“Los funcionarios tienen que entender que se pasó del viejo esquema represivo, de dejarlos encerrados bajo llave, a tratar de reinsertarlos mediante el deporte, el estudio, el trabajo. Queremos revertir el proceso de la universidad del delito”, enfatizó.
Los tres llaveros golpearon con saña a un recluso que ingresó a Las Rosas el 5 de abril, procesado por haber violado a su hija. En consecuencia, el hombre experimentó al menos varias fracturas y el caso fue denunciado ante la jueza penal de 4º Turno, Marcela Vargas. La magistrada resolvió ayer procesarlos con prisión por abuso de autoridad y lesiones graves.
Gil aseguró a FM Gente que estos funcionarios penitenciarios, bajo la órbita del INR, han sido instruidos sobre el nuevo concepto de rehabilitación y la obligación de respetar los derechos humanos de los reclusos.
“Es permanente el trabajo que se hace con ellos, hay un seguimiento mucho más pormenorizado de parte de las autoridades, hay coordinadores del interior y los lineamientos son claros incluso desde antes que (Las Rosas) pasara a la órbita del INR”.
“El libreto ya es conocido por todas las jefaturas departamentales (de Policía). Hay resistencia a los cambios. Estas fueron resistencias graves, que además implican la violación de la ley”, enfatizó el funcionario.
mr