El denunciante manifestó que los autores del robo se llevaron comestibles diversos y cigarrillos. Personal del área de Investigaciones del Distrito I de policía llegaron hasta el lugar para recoger pistas y testimonios. Al concluir este procedimiento los policías ya tenían la posible identidad de los perpetradores, según la información oficial.
Se ubicó y detuvo a los tres sospechosos, un muchacho de 19 años de edad y dos hombres de 30 años cada uno. Fueron conducidos a la comisaría para ser indagados sobre el robo.
A dos de ellos se les identificó como J.G.R. y D.R.M. (iniciales de nombre y apellidos en ambos casos), los dos sin antecedentes penales.
A partir de lo recogido en los interrogatorios los policías realizaron “inspección” del domicilio de uno de los detenidos, y del terreno baldío que está frente a la misma vivienda.
La policía señala que fueron encontrados “varios efectos que resultaron ser producto de hurto”, y señala entre ellos dos garrafas para gas de 13 kilos cada una, una garrafa para gas de tres kilos, herramientas, una escalera metálica, un compresor, y una bomba de agua, además de otros efectos de menor cuantía.
El juez a cargo de Penal 2º turno, al que le avisó la juez de Paz de la 5ª sección, dispuso que se liberara a uno de los detenidos y le citaran para presentarse en tribunales. También ordenó que se mantuviera la condición de los otros detenidos hasta que comparezcan en sede Penal, pero mientras que se investigue un poco más a los indagados.
Cumplidas las órdenes judiciales, el magistrado actuante decidió procesar a J.G.R. y D.R.M. acusados como autores de dos delitos de hurto especialmente agravados.
Contemplando la condición de primarios de los acusados, el juez no les privó completamente de la libertad, y les impuso como medida sustitutiva cumplir con arresto domiciliario nocturno por los próximos 90 días.