En cuanto a las recomendaciones, manifestó que se está haciendo hincapié “en el mejillón fresco. Estuvimos un año sin mejillones por el tema de la marea roja, que se levantó el 1° de febrero. Estamos tratando de que la gente se acostumbre a consumirlo de nuevo”.
Además, señaló que “mucha gente elige el filet fresco, para hacer milanesas de pescado. Hay otra que pide dos o tres variedades, para hacer torta de pescado o empanadas. Y hay mucha gente que se vuelca por la corvina negra, que es típica también, para el Viernes Santo”.
Arismendi informó que “el precio del pescado bajó un poco ahora. La brótola tuvo su pico máximo en verano, porque estuvo complicado el clima… Llegó a 500 pesos el kilo y ahora bajó a 450. Y después, la variedad de pescado blanco -como la pescadilla, la corvina, el pejerrey- bajó. Está a 250 pesos el kilo de pescadilla sin espinas. La corvina está a 300”, señaló.
Agregó que, si bien algunos prefieren el salmón o atún rojo importado, “son los menos. Tratamos que consuman pescado artesanal”.