“Esto ya pasó, ya terminó. Yo estaba en falta y lo que recrimino es la falta de criterio. No entienden lo que esto significa, ni el esfuerzo que hacemos para mantener el lugar abierto en invierno, y que vengan y te saquen así a los clientes es un atropello. (...) No entienden ni van a entender porque tienen la cabeza cuadrada, están mirando que queremos hacer más plata”, aseguró el empresario.
El alcalde Quintana, sin embargo, precisó que el horario de la inspección corre por cuenta de los funcionarios y dijo que desconoce si éstos permitieron en ciertos locales que los clientes terminaran de cenar mientras en el de Parga los obligaron a dejar su mesa para proceder a la clausura.
“No creo que haya que adaptar los horarios de la toma de decisiones a la conveniencia de los empresarios. (…) No está bien que nos carguen responsabilidad, cuando lo que estamos haciendo es que se cumplan con la normativa de comercios que hace varios años que la vienen violando. Aquí la responsabilidad es, de principio a fin, de los comerciantes”, argumentó.
El alcalde prometió investigar el incidente, pero reivindicó de plano la decisión municipal de clausurar a los comercios que incumplen la normativa sobre usos de espacios públicos y que habían sido notificados y advertidos en cuatro oportunidades, desde marzo pasado.
“Acá no hay inocentes, todos los empresarios saben cuál es la normativa. Invaden lo que pueden y lo que no pueden, tratando de mejorar sus arcas”, sentenció.
mr