La quema anual se realiza cada 23 de setiembre, coincidiendo con el aniversario de la muerte del prócer José G. Artigas.
El jerarca dijo que la quema está a cargo del efectivo con mayor antigüedad o por el más destacado por su conducta.
Indicó que este año se incineraron 18 pabellones, aunque hubo años en el que llegaron una mayor cantidad. “Las cenizas son enterradas, luego, detrás del busto de Artigas”, señaló