Al arribar, los funcionarios policiales se encontraron con que el agresor estaba dentro de la vivienda y no permitía que los efectivos vieran a la víctima.
Ante la situación, los policías ingresaron a la propiedad, donde lograron entrevistar a la mujer, que estaba visiblemente golpeada en el rostro. Fue derivada a un centro de salud, mientras que el hombre quedó detenido y fue trasladado a una dependencia policial.
Enterada la Fiscalía de 1er Turno, dispuso entre otras actuaciones medidas cautelares, el ingreso de las partes al Sistema de Monitoreo Electrónico y la conducción del detenido a su sede para continuar con las averiguaciones.
Durante la audiencia, el indagado comenzó a insultar y amenazar a su abogada defensora y a los fiscales. Al intervenir el personal policial se desacató, causó daños y se autolesionó.
El miércoles 12 fue derivado al Juzgado Letrado Especializado en Género, Violencia Doméstica y Sexual de 1er Turno, donde se lo condenó como autor de un delito de violencia doméstica agravado, con un delito de lesiones personales agravadas y un delito de desacato agravado. La pena fijada fue de diez meses de prisión de cumplimiento efectivo.