La investigación se inició el 22 de mayo de 2025, a partir de información obtenida por la Brigada Departamental Antidrogas de Rocha, vinculada al ingreso irregular a nuestro país -a través de la frontera del Chuy- de insumos utilizados para la elaboración y producción de hachís.
A partir de esos indicios, la Dirección General de Represión al Tráfico Ilícito de Drogas (DGRTID), en coordinación con la Policía de Rocha y bajo la conducción de la Fiscalía Departamental de Ciudad de la Costa, puso en marcha la operación “Midas”.
El 7 de diciembre, luego de varios meses de tareas de inteligencia, fueron ejecutados cuatro allanamientos: uno en una chacra próxima a Juan Soler (San José), donde se ubicó el laboratorio, y tres en predios contiguos en Canelones.
El resultado fue la detención de cuatro personas, dos de ellas brasileñas, y el descubrimiento de un laboratorio sin antecedentes en nuestro país, con sofisticado equipamiento, en el que se procesaba el cannabis.
Además, hubo una gran incautación de 4.433 kilos de cogollos, flores y cannabis procesado; 46 kilos y medio de resina de cannabis (hachís); varios vehículos, maquinaria, torres de acero, conservadoras con residuos de hielo seco y materiales de empaque industrial utilizados para el procesamiento.
Los cuatro detenidos finalmente resultaron condenados: el brasileño Alef García, bioquímico, fue sentenciado a tres años de penitenciaría por asociación para delinquir agravada, producción e importación de estupefacientes.
Alfonso Cardozo Ferretjans recibió dos años de penitenciaría por asociación para delinquir agravada y producción de estupefacientes, y las otras dos personas, con participación secundaria, fueron penadas con libertad a prueba.
Uno a 24 meses y el otro a 18 meses de libertad a prueba, con medidas sustitutivas a la prisión, incluyendo arresto domiciliario nocturno, presentación en la dependencia policial más próxima una vez a la semana y tareas comunitarias.
Se escapó
Ayer se confirmó que Alef García, que había fijado domicilio en la ciudad de San Carlos donde estaba cumpliendo el arresto domiciliario nocturno, en horas de la madrugada se había fugado muy probablemente en dirección a la frontera con Brasil.
Los datos que maneja la Policía indican que ya habría cruzado la frontera por lo que su captura se tornará muy dificultosa o directamente imposible en virtud de que Brasil no extradita a sus connacionales.
Se presume, además, que Alef García tendría vínculos con el temido Primer Comando de la Capital (PCC), la organización criminal transnacional más grande y poderosa del vecino país, creada en 1993 en las cárceles de San Pablo.
El líder de la banda que elaboraba hachís en nuestro país sería Alfonso Cardozo Ferretjans, quien contaba con autorización del Instituto de Regulación y Control del Cannabis (IRCCA) para producir cáñamo industrial.
Además, era fundador y director de PucMed, Productora Uruguaya de Cannabis Medicinal, firma que habría sido utilizada como pantalla para desarrollar la actividad ilícita descubierta en la operación “Midas”.
En la cuenta de Linkedin de la empresa se presenta a Cardozo Ferratjans como un médico uruguayo que “imaginó una empresa completamente enfocada en el bienestar del paciente, desde la selección de semillas hasta las técnicas de cultivo”.