El centro más cercano implica un traslado diario a lo largo de 40 kilómetros, hasta la ciudad de Aiguá.
“Los vecinos esperan ser tenidos en cuenta, consultados e informados ante las decisiones que la Inspección Departamental de Primaria pueda tomar. Se encuentran desanimados ante el abandono y sienten que hay falta de interés de las autoridades sobre la continuidad de la escuela”, comentó Sastre.
A su exposición, adjuntó una carta que recibió de los padres, preocupados por el futuro de los niños el próximo año y reclamando una “educación digna”.
mr