El martes, una mujer fue derivada a la Unidad Especializada en Violencia Doméstica de San Carlos. Manifestó que tenía problemas con su ex pareja, que la Policía ya había intervenido y que el sujeto había cumplido medidas cautelares hasta el año pasado.
Señaló que el hombre seguía agresivo y ahora la había amenazado con un arma blanca, por lo que temía por su integridad y la de su hija. Por tanto, reclamó que Pérez Vega fuera obligado a retirarse de su casa y que se dispusiera la prohibición de acercamiento.
Posteriormente, el hombre se presentó en una dependencia policial y fue llevado ante el magistrado de turno, que dispuso su condena.