Vivían encerradas para huir de la discriminación racial
Parecía que la tierra se había tragado a las dos hermanas de la casa de al lado. El vecino temió algo malo y llevó sus sospechas a la Policía. Los funcionarios de la Unidad Especializada en Violencia Doméstica de Maldonado pensaron, inicialmente, que ambas veinteañeras habían sido encerradas contra su voluntad por padres con trastornos psiquiátricos. Pero en la Justicia se constató que toda la familia había acordado el encierro para proteger a las muchachas, afrodescendientes, de constantes actos de discriminación.