Uno de los efectivos se aproximó al muchacho, de 17 años, y lo vio escondiendo un bulto debajo de un recipiente en el suelo. Al corroborar el paquete escondido se encontró un arma de fuego calibre 22, con proyectiles, por lo que se procedió a su intervención.
Una vez que compareció en la sede judicial, la magistrada penal dispuso, como medida cautelar, su internación en INISA por el plazo de 30 días, hasta el 27 de diciembre.