“Para poder tener tranquilidad y poder tener buen abastecimiento, tenemos la necesidad de donantes. Y como sabemos todos, vivimos en una zona balnearia, la gente aprovecha al máximo para trabajar y los tiempos no sobran… Lo que más nos preocupa es la merma de donantes”, explicó.
Agregó que, hasta diciembre, había un promedio de unos 100 donantes diarios. “ ...Y en este momento no llegamos a los 30”, alertó.
Curbelo dijo que “la situación no es para prender la luz roja pero estamos con la luz amarilla”, advirtió.
“Estamos trabajando fuertemente, tenemos un stock mediano, pero salimos a través de los medios de comunicación – que son nuestro grandes aliados – para informar cómo estamos. La solicitud, el pedido, es para que la gente se haga tiempo y concurra a extender su brazo, para donar sangre”, indicó.
Dijo que se están mandando mensajes a los donantes que ya están en condiciones de volver a hacer su aporte, para solicitar la ayuda en este momento.
Admitió que, lamentablemente, y por un problema mecánico que no se solucionó a tiempo por un asunto burocrático, no se pudo contar este verano con el “Hemobús”. Señaló que estaba proyectado realizar una recorrida por toda la zona balnearia, porque el Hemocentro Regional cubre también a Rocha, para pedir la donación a los visitantes, pero no se pudo concretar.