Recordó que desde 1985, salvo el período en el que Luis Alberto Lacalle, el papá de Lacalle Pou, fue presidente (1990-1995), “ha sido esquiva esa posibilidad” de que el Partido Nacional aspirara a la conducción del gobierno nacional.
“El Partido Nacional ha ido tratando de superar muchos temas que en su momento le generaron rispideces, y ha aprendido de sus errores”, aseguró. Afirmó que “hoy (Jorge) Larrañaga está armando su estrategia, pero (es) una estrategia donde no opaca a la otra pata del partido, al otro sector del partido, porque acá somos necesarios todos”.
Lereté, que además de estar vinculado a Lacalle Pou desde los comienzos políticos comparten una misma generación etaria y política, dijo que había advertido a otros dirigentes que “si es Jorge Larrañaga el elegido, nosotros vamos no sólo a empujar y a cinchar, sino que vamos a estar allí porque el interés supremo es que este país sea gobernado por el Partido Nacional”.
“Pero si nos toca a nosotros, si le toca a Unidad Nacional, si le toca a nuestro sector Aire Fresco, por cierto que no solo vamos a estar allí, sino que vamos a aspirar que esa misma conducta se reitere”, aseguró.
Dijo que “tenemos un hijo de Canelones que puede ser candidato a la Presidencia de la República, y que viene por buen camino”. Mencionó un encuentro con el politólogo Manuel Oroño, ex miembro del Partido Comunista y asesor del intendente de Canelones, Marcos Carámbula, quien le reconoció que habían manejado muy bien los tiempos políticos.
“Cuando los dirigentes se empiezan a mover de un lado al otro, es porque empiezan a observar que hay una persona que los puede liderar; si eso después empieza a bajar, la gente es la que empieza a correr detrás de esa corriente”, analizó. “Los dos movimientos se están dando en paralelo, la gente está reconociendo un liderazgo joven, y los dirigentes están viendo que es la persona que los puede conducir”, afirmó.
(Z.L.)