Los propietarios pagaron sus cuotas durante cuatro o cinco años bajo la modalidad entregas a cuenta, hasta que fueron informadas por parte de la empresa fraccionadora que no había inscripción de la promesa.
De las diligencias de los vecinos surgió que no existía división de padrones individuales porque la urbanización no estaba presentada ante la intendencia. A esto se agregaron deudas con organismos públicos por no haber sido abonados los servicios requeridos.
En esa circunstancia los habitantes del barrio resolvieron pagar la Contribución Inmobiliaria, el Impuesto de Primaria y reclamar a las administraciones municipales su intervención para solucionar el problema.
A partir del año 2002 los petitorios fueron formalizados a través de un expediente ante la intendencia y en el actual período de gobierno las partes fueron convocadas por la intendencia para llegar a un acuerdo.
En los últimos años la administración promovió un acuerdo entre vecinos y representante de la empresa, que culminó con: una rebaja del 30% del precio final a los compradores más un 2,5% aportado por el municipio (32,5% total); que se reconociera lo ya abonado y la financiación del saldo de las cuotas restantes.
Ahora la intendencia resolvió aceptar la propuesta de pago efectuada para cancelar la deuda de contribución inmobiliaria que mantienen a la fecha los padrones 2501 y 2520 y el pago de U$S 25.000 por mejoras ejecutadas.
(en base a IDM)