Durante un buen rato dispusieron medidas de circulación por la zona. La pérdida de gas se originó en una garrafa de 45 kilos.
Aunque el problema fue solucionado, el intenso olor a gas persistió durante buen rato y el local continuó vacío.
Según apreció un cronista de FM Gente, buena parte de los clientes salió dejando su mesa servida. Y no volvieron.