El denunciado fue llevado a la sede judicial y la magistrada Penal de 11º Turno lo condenó por desacato especialmente agravado, un delito de daño agravado y violencia privada, todo en régimen de reiteración real, a la pena de 12 meses de prisión.
Cumplirá res meses de cárcel y luego seguirá con un régimen de libertad vigilada, que incluye el uso de una tobillera electrónica para su monitoreo, entre otras medidas.