La espirometría detectó una tasa de 0,31 de alcohol en sangre, cuando el máximo legal permitido es de 0,3.
En el recurso, el conductor alegó que la IDM no le dio la posibilidad de presentar pruebas en su defensa. El abogado del conductor, Juan Pablo Tafernaberry, dijo al matutino que la resolución abre la posibilidad de iniciar una demanda civil a la IDM.