“CAPTURA INTERNACIONAL”
“Me dijeron que tenían orden de captura internacional, por un delito cometido en ciudad de México. Eso fue todo. Les dije que era un error… Pero uno pasa a ser nada desde ese momento”, expresó
Indicó que “es muy difícil de explicar”, porque parecía algo “de ciencia ficción”. Agregó que, tras ser fichado en Maldonado, fue trasladado a Cárcel Central, en Montevideo. Por consejo de la abogada de oficio que le asistía, se negó a ser extraditado de inmediato. “No tenía idea de qué se trataba”.
Explicó que la información era muy escasa y que no se pudo acceder al expediente. “Ni siquiera el bufete de abogados que se contrató en México… Yo viví 10 años en México… Quien me acusaba era una de las empresas del Grupo Televisa, para el cual trabajé”, apuntó.
Bravo contó que, luego de “tres meses de angustia, acepto ser extraditado, para terminar con el calvario, porque tenía la convicción de que no había nada”.
Informó que se cumplió todo el trámite “y ahí empieza el peor calvario de mi vida. Me dan ingreso al Reclusorio Norte en Ciudad de México… No importaba de qué se me acusaba, el delito, si era inocente… Nada”.
Indicó que había sido declarado “en rebeldía” por no responder a las citaciones de la Justicia en México, porque ni siquiera se constató que había salido del país, “y se me acusaba de fraude genérico”, lo que podía sr asimilado a un delito de “estafa, o asociación ilícita”. Expresó que luego se enteró que la persona que lo contrataba para trabajar en Televisa hizo una estafa millonaria “con mis facturas de honorarios, por la tarea de conductor, actor y animador… Fue un complot”, estimó. “Cuando eso ocurrió, yo estaba en Argentina, de vacaciones. Está la prueba en mi pasaporte”, añadió.
Indicó que, además, que como en sus documentos argentino no figuraba el apellido de su madre, “el juez también interpretó que me había querido cambiar el nombre… Ese delito agravó el pedido de búsqueda de Interpol”.
PROBÓ SU INOCENCIA
Acotó que, tras un largo periplo, se probó su inocencia. Recordó que estuvo en la cárcel con “asesinos, ladrones, violadores, con caníbales… Con gente que secuestraba niños, los violaba, los mataba y se los comía. Ese es el infierno. No se lo deseo a nadie. Fue la peor experiencia que alguien puede vivir”, enfatizó.
“Estuve detenido 18 días en el infierno. Automáticamente me dan la libertad y me botan como una bolsa de papas, en una camioneta, en la peor oscuridad de la noche”, recordó.
“A mí me arrebataron la vida. Nadie vino a preguntarme. Y no pude explicar los que pasó… Pasaron tres años y no encuentro explicaciones. No fue terrible… Es terrible”, afirmó
Dijo que está tratando de recuperarse, porque se encuentra pasando por un complicado proceso de salud, pero adelantó que va a hacer los reclamos que correspondan. “No quiero nada más que justicia, para que nadie más pase eso… La única convicción que tengo es que cuento con los mejores amigos del mundo”, enfatizó.
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