En declaraciones a diversos medios, manifestaron su malestar por este hecho, en el que el dueño de casa fue atacado con un destornillador por uno de los delincuentes a los que se enfrentó.
Pero, además, cuestionaron fuertemente a una mutualista de Maldonado que se negó a prestarle asistencia médica porque el ciudadano no tenía documentos. Y no los tenía porque, precisamente, los ladrones se los habían llevado junto con US$ 1.000 durante el copamiento.
El alcalde Laventure intentó ubicar a la pareja un día después del incidente, pero los argentinos ya habían abandonado el país. Según dijeron, con escasas probabilidades de retornar a Punta del Este, donde pensaban residir para escapar de la inseguridad de Buenos Aires.