Entre los visitantes que llegaron con el fin de realizar un documental sobre el emblemático buque están Jon Adams, catedrático de arqueología subacuática de la Universidad de Southampton; Mary Montagu Scott, directora del museo de Buckler’s Hard el astillero que construyó al Agamemnon entre 1777 y 1781, y Bob Yorke, presidente de la Joint Nautical Archaeological Policy Committee.
El “Barco de su Majestad”, como se lo conocía, tenía casi 50 metros de largo y 64 cañones cuando en 1809 se hundió cerca de la isla Gorriti.
Los restos del barco partido en dos están a unos 750 metros del extremo norte de la isla Gorriti y a unos nueve metros de profundidad.
La parte baja del casco y la bodega están en buen estado, en tanto que las cubiertas superiores y velamen están dispersos a unos 150 metros más al norte.
HISTORIA
Sirvió a la Marina Real participando en episodios tan importantes como la Guerra de Independencia de los Estados Unidos, las guerras revolucionarias francesas, la batalla de Copenhague o la batalla de Trafalgar.
Después de 1805, la Marina Real asignó al HMS Agamemnon la patrulla de las aguas de América del Sur, entre el Río de la Plata y Brasil.
Cuando ingresó a la bahía de Maldonado, el 18 de junio de 1809 junto a otros seis navíos de guerra británicos, maniobró mal y se rompió contra el fondo, entre el extremo norte de la isla Gorriti y la Playa Mansa. La tormenta que hubo ese día y el mal estado que tenía el buque contribuyeron a que esto ocurriera.
Los 500 tripulantes que llevaba consigo y parte de su equipo fueron puestos a salvo antes del hundimiento, que ocurrió finalmente al día siguiente.
Del HMS Agamemnon se rescató un gran cañón de hierro que pesa 2400 kilos y se exhibe en el Museo Naval, en Montevideo, junto a otros objetos.