Báez señaló que este año aumentaron las fiestas familiares, entendidas como aquellas en las que se organizan reuniones de amigos en casas particulares. Hay fiestas aprobadas en la zona balnearia pero también en viviendas del barrio Biarritz o Mónaco, alejados de la costa, destacó el jerarca. En estos casos, los solicitantes se acogen al decreto 3865 donde se establecen los límites para los ruidos molestos y eventos con gran cantidad de personas.
No obstante, los inspectores serán benévolos en caso de denuncias. “En la Noche de la Nostalgia la Intendencia tiene mucha tolerancia en cuanto a la generación de ruidos molestos porque es una fecha emblemática. Si un vecino está molesto y los organizadores tienen permiso, los inspectores pueden explicarle que la fiesta está autorizada y tratar de apaciguar los ánimos”, señaló Báez. Dio a entender que si los anfitriones de la fiesta no bajan la música a los decibeles permitidos, no serían multados.
Por otra parte, han sido solicitadas 19 autorizaciones para fiestas comerciales. “No es poco, teniendo en cuenta que se trata de un invierno difícil”, opinó el funcionario municipal. A diferencia de las familiares, estas fiestas serán fiscalizadas por los inspectores y también por el departamento de Orden Público de la Policía y Bomberos.
La Intendencia tendrá esa noche un operativo en Maldonado – Punta del Este con dos vehículos y dos grupos de funcionarios que recorrerán lugares y estarán atentos a las denuncias que haya para “ir a apaciguar ánimos y explicarle a la gente, con el ánimo de que sea una fiesta de convivencia pacífica”, indicó.
Entretanto, la semana que viene la comuna fiscalizará los locales para otorgarles su habilitación final. Báez precisó que los citados datos corresponden sólo a la jurisdicción de Punta del Este y Maldonado, por lo cual no descartó que otra buena cantidad de fiestas tengan lugar en los restantes municipios del departamento.