Buena parte de los nuevos residentes franceses en edad activa trabajan a distancia, por internet. El resto vive de rentas o percibe jubilación.
“Uno se siente en seguida en casa. Uruguay es un país pacífico, no se siente agresividad de ningún tipo en la calle, como sí ocurre en las grandes urbes”, aseguró el diplomático, que llegó a Punta del Este hace 16 años y fue designado cónsul honorario hace dos.
Justamente pensando en los nuevos residentes franceses, apenas asumió el puesto intentó traer el Liceo Francés a Punta del Este. Se habían registrado más de cien interesados pero la iniciativa fracasó.
El diplomático no descartó que esa cantidad llegue a triplicarse en el futuro y pueda instalarse esa opción educativa en el balneario. No obstante, fue cauto sobre esa posibilidad: “Por ahora es un proyecto. Lo estamos estudiando con inversores privados pero prefiero no adelantarme”, comentó.
mr