En ese sentido, una de las medidas inmediatas que tomó la dirección de la Escuela, una vez que se confirmaron los primeros casos, fue no utilizar el agua que suministra OSE, sino comprar agua mineral envasada para el comedor y el consumo de alumnos.
Como se informó, padres de la Escuela 52 se mostraron preocupados por un brote de gastroenteritis que afectó a la población escolar, confirmándose más de 60 casos en 560 alumnos y en el menos dos maestras. La mayoría presentó náuseas y vómitos, en algunos casos diarrea y, en los menos, fiebre.
Por eso, la semana pasada se vio sensiblemente reducida la asistencia a clases, ya que gran parte de los padres optó por no enviar a sus hijos a la escuela.
Fuente y foto: diario La Prensa.