Señaló que, en el curso de la historia, hay momentos “tranquilos”, favorables para el desarrollo institucional, otros “muy fuertes” a nivel gremial y hay algunos en los que el aspecto social toma el rumbo. “Ese ha sido el ciclo de los 50 años de la Cámara”, sin perder su rol primordial, que es “generar una comunidad de empresarios, críticos con su realidad y con la realidad que les toca vivir, para poder mejorarla”, agregó.
Consideró que hoy se vive “un momento gremial muy fuerte”, con temas tales como la inclusión financiera, la disputa permanente con algunos actores de gobierno, EGEDA… Destacó que esta tarea ha llevado a la directiva “a ganarse honorariamente algunos enemigos, Creo que eso habla bien del rol de la cámara”. Aclaró que si bien es “un grupo de presión” en defensa de la empresa, cuando hay un taque hacia ella, no responde a ningún sector político.
Pereyra también rechazó que el gobierno intente descalificar a los empresarios por proponer una plebiscito sobe la inclusión financiera. Dijo que con una consulta gana todo el mundo, porque el ciudadano se va a interesar por lo que dice la ley, que es lo contrario a oponerse a discutir.
“Lo peor que le puede pasar a un país es que cuando yo esté molesto con algo, no encuentre a nadie que me defienda”, señaló. Pero remarcó que para una gremial empresarial es más fácil que lo haga un partido político opositor o alguien del propio gobierno.
“El Estado es el Estado”, dijo al ser consultado sobre si hay empresarios que siente miedo por ir a un enfrentamiento. “Nosotros estamos peleando contra el sistema financiero”, sostuvo. Dijo que los bancos están “haciendo una fortuna” con la inclusión financiera. Y agregó que la principal empresa de POS pertenece a los bancos privados. “Y la tarjeta de mayor poder es de los bancos”, enfatizó.
Sin embargo, apuntó que el Banco Central “no presiona” para que se conozca el nombre de los responsables de esas empresas.
“Y si vamos a la mala fe, quiero saber cuál es la relación de los defensores de la ley con este negocio. Porque acá hay un negocio… Me están obligando a darle plata a un tercero. ¿Quién es ese tercero? Y no es una dura acusación: es una realidad”, aseveró.