Según explicó Sánchez, se estima que se pueda llegar a 25.000 personas desplazadas y 5.000 más evacuadas, con precipitaciones que podrían llegar a 500 milímetros en 30 días al año, cuando en Uruguay llueve, normalmente, 1.200 milímetros por año.
“Estamos en un escenario difícil que impactará en vivienda, trabajo, turismo, en la vida social de los ciudadanos. Por ello, están dispuestos los planes de contingencia y alerta temprana”, enfatizó el jerarca.
Los episodios más severos ocurrirían entre setiembre y noviembre próximo y hay una probabilidad del 80% de que lleguen a abril de 2027.