Según explicaron, durante la noche los integrantes de la familia encontraron una serpiente en un dormitorio y, si bien pensaron que se trataba de una yara, no pudieron identificarla porque se escondió bajo la alfombra.
Sin embargo, al llegar, desde la organización constataron que en realidad se trataba de una culebra de collar, es decir, una víbora venenosa.