Contó que mientras se desplazaba por Avenida España, el domingo por la noche, había sido interceptado por otros dos hombres, que también viajaban a bordo de una moto, y que mostrando un arma de fuego le habían robado su birodado.
Sin embargo, el colombiano presuntamente damnificado expresó incongruencias en el momento de relatar los hechos, por lo que fue sometido a un interrogatorio en profundidad por el personal de la Brigada de Hurtos de la Primera.
Así, se logró develar la verdadera situación en la que, en realidad, R.P.T. contó que necesitaba dinero por lo que le había dejado su moto en garantía a un desconocido para que le prestara el efectivo.
No obstante, el supuesto prestamista no le entregó el dinero y tampoco su moto y entonces el colombiano decidió simular el delito para tratar de obtener el beneficio del pago del seguro por su malogrado vehículo.
La policía puso al tanto al juez de la confesión del colombiano y entonces R.P.T. fue trasladado a declarar ante la sede penal donde terminó procesado por un delito de calumnia.