Con el material recopilado, las hermanas presionaban a los hombres, exigiendo dinero o favores a cambio de no hacer públicos los mensajes y fotos.
En el caso de S.H., la Justicia la condenó a 4 años de prisión por extorsión continuada. Por otro lado, V.H. recibió una pena de 12 meses de libertad a prueba, con medidas como arresto domiciliario parcial, servicio comunitario y la obligación de no contactar a las víctimas ni a sus familiares.