El sistema de videovigilancia público permitió, apoyado con las filmaciones de las cámaras del local rapiñado, identificar al autor y que la fiscalía pudiera emitir su requisitoria.
Así, Olivera fue localizado y detenido en la plaza de la Torre del Vigía. En audiencia penal fue dispuesta su condena como autor de un delito de rapiña especialmente agravada y se fijó la pena en 5 años y 5 meses de penitenciaría.