En la inmediación de un restaurante vieron una moto que decidieron llevarse. Montaron en ella y salieron rápidamente.
La moto es de un empleado del restaurante que pronto advirtió que le habían quitado la moto y decidió da cuenta a la policía.
Se inició la búsqueda de la moto, hasta que la vieron rodando. Quienes iban a bordo también se percataron de que habían sido vistos. Se inició una intensa persecución que duró unos cuantos minutos.
En algún momento los chicos tomaron alguna ventaja sobre sus perseguidores, porque dejaron la moto abandonada cerca del barrio Kennedy, donde existe una asentamiento en le que vive gente muy modesta.
Los policías encontraron la moto abandonada y la recuperaron para entregarla a su propietario.
Las fuentes consultadas por FM Gente aseguraron que los jóvenes que participaron de este hecho están plenamente identificados y que son los mismos que hicieron algo muy parecido, hace algunas semanas, también en Punta del Este.
Falta que se les detenga para llevarlos ante un juez el que deberá determinar si alcanzará con cortar un juego de jóvenes que buscan emociones baratas sin medir el perjuicio que provocan a otras personas, como el trabajador del restaurante en este caso, o son conscientes de estar delinquiendo porque lo que buscan es sacar algún tipo de provecho con esa acción.