Esta demolición forma parte de la operación antidrogas Recaer, llevada adelante el pasado 9 de octubre, cuando la policía debió volver a cerrar esas tres bocas que ya habían sido desbaratadas.
En esa oportunidad, se logró condenar al responsable que regentaba los sitios. C.H.B, de 30 años y sin antecedentes hasta el momento, recibió una pena de dos años de penitenciaría como autor penalmente responsable de un delito de suministro de sustancias estupefacientes prohibidas.
En esa operación también fueron detenidas 10 personas que finalmente fueron liberadas dado que se trataba de consumidores. Asimismo, se incautaron unos 90 gramos de cocaína y dinero en efectivo.
Ahora, se procedió a la destrucción de las fincas para evitar que fueran usurpadas.