Lo que vieron fue un hombre que luego se probó tiene 33 años de edad forcejeando con la puerta de un auto Daewoo Tico que estaba estacionado en la vía pública.
Cuando el hombre advirtió que estaba pasando un móvil policial delante de donde se encontraba no sólo detuvo su forcejeo con la puerta sino que disimuló esperando zafar de lo que parecía su segura detención.
Tal vez sorprendido vio cómo los policías no se detenían y seguían en sus cosas. Pensó que había conseguido engañarles. Pero los policías usaron la estratagema para asegurar la detención en un acto delictivo consumado, por ello siguieron observando por los retrovisores lo que hacía el sospechoso.
El perpetrador, pasado el móvil policial sin detener su marcha, esperó que se alejara un poco y retomó su intento de ingresar al vehículo para llevárselo. Lo consiguió rápidamente, pero cuando se estaba acomodando en el interior para revisar lo que había, se dio cuenta que el patrullero había regresado.
Detenido in fraganti delito, el hombre fue conducido a la comisaría donde se le identificó y desde donde se notificó a la juez de turno.
La magistrado dispuso que se le mantuviera detenido y que en las próximas horas fuera conducido a su despacho junto con el legajo de todo lo obrado en el caso.