La familia se enteró luego de llevada a cabo la sepultura - el pasado lunes - que no se trataba de Agustín, sino de otro fallecido que no conocían.
El joven, de 23 años, fue una de las víctimas que días atrás murió en la zona de Parque Burnett, cuando un eucalipto de gran porte que había sido talado cayó encima del campamento precario en el que se encontraba durmiendo junto a otro joven de 28 años.
Por otra parte, el otro hombre que falleció junto a Agustín, Marcos Strattus, será reconocido en los próximos días por su padre cuando regrese del país en el que reside.