Se trata de Luis Aníbal Sánchez quien vacaciona en Piriápolis pero que en esta jornada se trasladó a Punta del Este por el día.
Fue arrastrado por el mar y al tratar de nadar contra corriente sufrió una suerte de lumbalgia que le provocó inmovilidad tanto en brazos como piernas y estando boca abajo.
Desde la playa se dio aviso a una unidad de emergencia médica que lo trasladó una vez rescatado.
En tanto, mientras los salvavidas extraían del agua a Sánchez, una sexagenaria y su hijo de 18 años, argentinos también, fueron arrastrados por la corriente en un extremo de la misma playa.
Esto ameritó que rápidamente se socorriera a los bañistas que no tenían chance de volver a la orilla por sus propios medios.
A pesar de la baja de la temporada el trabajo de los guardavidas continúa a pleno.