Al arribar al lugar, personal del PADO tomó declaración al damnificado quien señaló que el hombre había ingresado al local y arremetido a golpes contra una máquina expendedora, provocando daños que fueron valuados en $20.000.
Rivas, poseedor de antecedentes penales por delitos similares, fue detenido en el mismo comercio. Sin embargo, la violencia no cesó con su captura: durante el traslado a la dependencia policial, el hombre mantuvo una actitud exaltada y provocó roturas en el móvil policial.
Tras la intervención de la Fiscalía Letrada de 2º Turno y la posterior audiencia en el Juzgado Letrado de 4º Turno, fue condenado como autor penalmente responsable de dos delitos de daño, uno de ellos especialmente agravado, y deberá cumplir una pena de cuatro meses de prisión.