El comerciante les contó cómo habían pasado las cosas. Llegó un hombre montado en una moto, con un casco de protección integral los que impiden ver los rasgos fisonómicos de quien lo lleva puesto.
El desconocido esgrimió un arma de fuego con la que dominó a los presentes, y exigió emitiendo amenazas de forma constante que le entregaran el dinero. Obtuvo unos 4.000 pesos. El hombre volvió sobre sus pasos, volvió a treparse a la moto, y se marchó del lugar.
Los efectivos policiales recogieron igualmente otros datos del perpetrador, como estatura, contextura física, ropa que llevaba, cómo se movía. En base a ello elaboraron una primera presunción sobre quién podía ser el autor de la rapiña.
Para confirmarlo debían detenerlo. Sabían dónde encontrarlo. Pidieron al juzgado Penal la autorización para realizar un allanamiento en la vivienda. El procedimiento se realizó. El hombre al que habían ido a buscar fue detenido y trasladado a la comisaría.
Además de la detención del hombre se incautaron un revólver calibre 32 largo, una sevillana, prendas de vestir que presuntamente llevaba cuando el asalto, una mochila, un gorro, y una bufanda.
La ropa y el bolso estarían vinculados a la descripción del asaltante que recibieron los policías del comerciante. Como no pudo verle el rostro, se fijó con mayor detalle en otras cosas, las que ahora viajaban a la comisaría junto al sospechoso.
Se le identificó como Jonatan Milson García Varela, quien poseía antecedentes delictivos anteriores y era conocido por los funcionarios que investigaron el caso.
Se comunicó los detalles al juzgado Penal de 10º turno. La juez a cargo se pronunció en las últimas horas con el procesamiento de García Varela como autor de un delito de rapiña agravada.
La juez ordenó que el acusado fuera alojado de inmediato en lugar seguro a cumplir prisión preventiva mientras se termine esta instancia primaria del proceso en la que ya se determinó su procesamiento.