Se trata de un aspecto clave ya que “la pérdida de la cadena de frío no garantiza la inocuidad de los alimentos”, lo cual provoca que no sean aptos para su consumo.
El procedimiento para determinar este factor requiere del análisis de las muestras extraídas con el propósito de asegurar la calidad de los productos que se comercializan y distribuyen. En el caso del transporte de alimentos, resultan de gran importancia los siguientes aspectos: rotulación, temperatura, higiene y aislación térmica para mantener la cadena de frío de acuerdo a la normativa vigente.
Luego de los análisis correspondientes, la mercadería incautada fue llevada hacia Aborgama para su destrucción.