Posteriormente, en horas de la madrugada, personal de URPM II que patrullaba el barrio Cerro Pelado y con los datos de referencia, detuvieron al único ocupante de una moto carente de luz y matricula, que se ajustaba a las características del rodado vinculado al hecho.
Al darle la voz de alto el conductor hizo caso omiso y emprendió la huida, terminando la intervención con la detención e identificación de Jorge Luis García Carratu, de 41 años, al que se incautó dentro del casco un revólver.
El Juzgado Penal de 4° Turno terminó condenando a García Carratu por tráfico interno de arma de fuego y municiones con un delito de disparos de arma de fuego.
A esto se agregó dos delitos de porte y tenencia de arma de fuego en lugares públicos en concurso formal con dos de porte de arma de fuego por reincidente, y uno de porte de arma de fuego con signos de identificación suprimidos.
Todo lo referido concurrió en régimen de reiteración real entre sí por lo que deberá observar 13 meses de prisión efectiva.