La travesía se llevó a cabo bajo un importante operativo de seguridad, el cual contó con la presencia de la lancha ADES y la colaboración de la Prefectura de Puerto de Punta del Este, además del Cuerpo de Guardavidas, profesores y diversas autoridades de la Administración.
Tanto los niños como los adultos utilizaron los elementos de seguridad necesarios: chalecos y pulseras de identificación, además de firmar un formulario de responsabilidad. Una vez que los participantes arribaron a la isla fueron recibidos en un puesto de hidratación y efectuaron ejercicios de elongación.
La actividad incluyó una charla sobre las características históricas de ese espacio natural; esta iniciativa estuvo a cargo de funcionarios de la Dirección General de Turismo, mientras la bióloga Virginia Cardozo habló sobre los peligros de la contaminación y los efectos del plástico en la costa.
Inzaurralde se mostró satisfecho por la excelente convocatoria que tuvo este evento deportivo. Destacó que “se trató de un actividad familiar” y puntualizó que “hubo personas de todo el país, además de turistas de varias nacionalidades”.