Se encontraba en el destructor alemán Graf Spee cuya misión en la Segunda Guerra Mundial era apostarse en el Atlántico Sur como un corsario creando graves problemas al abastecimiento británico, por lo que era intensamente buscado.
Su capitán luego de exitosas operaciones puso proa al Río de la Plata donde no esperaba fuerzas enemigas, pese a lo que se encontró con los buques británicos Ajax, Achiles y Exéter frente a las costas de Punta del Este.
Los vecinos de Maldonado se vieron sorprendidos por el cruce de cañones entre los cuatro participantes que se enfrentaron frente a las costas del balneario en diciembre de 1939.
En Punta de la Salina existe un memorial de la batalla en el que se exhiben las anclas del acorazado alemán y el HMS Ajax.