Cuando el comerciante intentó hacerse del dinero, el banco le informó que el cheque carecía de fondos y entonces fue a la comisaría.
Otro empresario, propietario de una casa de electrodomésticos, fue a la misma comisaría para presentar otra denuncia. El caso era idéntico y la descripción del perpetrador coincidía con la del individuo del cheque en la sanitaria. Esta vez había abonado 221.451 pesos con otro cheque que también carecía de fondos.
Pero hubo un tercer comerciante, dueño de una marmolería, que llegó hasta dependencias policiales para denunciar una maniobra igual a las dos anteriores, realizada posiblemente por el mismo hombre de acuerdo a la descripción aportada. En esta oportunidad el cheque expedido fue por 3.572 dólares y, como los otros, carecía de fondos.
El caso fue encargado al Distrito IV de policía que contactó al Departamento de Control de Población Flotante de Interpol, el martes 18 de octubre, para ubicar adonde podía estar alojado el autor de esta ronda de delitos.
De esta forma se estableció que un hombre de iniciales G.L.M.G., sin antecedentes penales, estaba alojado en un hotel de Punta del Este junto a su pareja.
El comando del Distrito IV de policía fue en su búsqueda para indagarlo como presunto sospechoso de estos hechos. En los interrogatorios apareció evidencia que fue notificada a la sede de Penal 2º turno y que apuntaba a que se podría haber dado con el responsable de los hechos. El juez dispuso indagar también a su pareja.
Realizada la audiencia, el juez dispuso el procesamiento de G.L.M.G. bajo la acusación de haber incurrido en dos delitos de apropiación indebida en reiteración real. Ordenó que el acusado fuera encerrado en Las Rosas a cumplir con la prisión preventiva y que su pareja fuera puesta en libertad, pero que quedara emplazada mientras se termina de instruir el caso.