El comercio tiene su frente a Treinta y Tres. Se envió una dotación policial que recabó datos de lo que había pasado.
Les explicaron que mientras estaba la empleada sola a cargo del local, entraron dos muchachos jóvenes. Uno de ellos empezó a solicitarle precios y apreciación de calidad de diversos artículos sobre un lado del negocio.
Mientras este chico entretenía a la empleada el otro procedió a apropiarse de un parlante rojo IOEM, y se marchó del local. Cuando el otro chico vio que su compinche ya no estaba cortó su curiosidad y puso en marcha su partida del lugar.
La descripción de los muchachos fue bien efectiva. Personal de la brigada de Hurtos de San Carlos ubicó rápidamente a los muchachos, a quienes llevaron rápidamente a la comisaría. Se trataba de dos chicos de 13 y 15 años de edad.
Puestos a disposición de la justicia especializada la juez a cargo decidió la internación del chico de 15 años en régimen de amparo en un centro especializado de adicción de drogas.
La internación es en régimen de tiempo completo y por un plazo de 30 días. Pidió que cuando haya transcurrido ese tiempo le sean cursado los resultados de los informes de estilo sobre el tratamiento y la forma como se había progresado en el caso desde el punto de vista científico.
También dispuso que el chico mencionado fuera trasladado a dependencias del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay, INAU, para que desde allí se coordinara la internación en un centro especializado.