Eso “revela una profunda desinformación” y “atentan contra los derechos humanos de la diversidad sexual”, subraya el comunicado.
Por eso motivo piden al CEPT que “realice una investigación a fondo” sobre las declaraciones de la profesora Rivero y “se establezcan las garantías necesarias para que todos los alumnos/as que asisten a ese centro educativo sean respetados/as en sus derechos humanos más elementales y se promueva una convivencia sin violencia y respetuosa de la diversidad”.
Si bien en Uruguay no existen datos estadísticos, señala que “esta homofobia institucional ambienta y estimula el acoso escolar, que es uno de los factores decisivos para explicar en Estados Unidos las altas tasas de suicidio existente entre adolescentes gays, lesbianas y trans respecto a sus pares heterosexuales”.
“Signos como este confirman que en Uruguay aún estamos muy lejos de lograr una educación inclusiva y centros educativos respetuosos de la diversidad sexual, así como de consolidar una educación sexual efectiva y respetuosa de los derechos humanos”, concluye la nota.