Según señala el texto, todo comenzó tras un partido disputado en agosto de 2025, cuando durante una cobertura deportiva se calificó al club como “clasista” y se afirmó que “discriminaba entre los rivales” al momento de organizar sectores para las hinchadas.
Desde la directiva señalaron que esos comentarios “traspasaron un límite” y remarcaron que no se trató de “críticas deportivas”, sino de expresiones que consideran ofensivas.
Indicaron que posteriormente hubo nuevas situaciones que aumentaron el conflicto, incluyendo comentarios privados que llegaron a conocimiento de integrantes del club.
“No vamos a tolerar este tipo de actitudes”, expresó la institución en el comunicado.
También agregaron que “no permitiremos que en el libre ejercicio de prensa se ofenda gratuitamente a una institución”.
El club sostuvo que seguirá aplicando el derecho de admisión “hasta tanto no exista una retractación pública a las ofensas proferidas hacia nuestra institución”.