En la semana vende bolsas de piñas y tortas fritas, y los miércoles y los sábados vende en la feria de avenida Aiguá ropa y enseres de su familia, aseguró.
“Estamos viviendo una situación difícil, no estamos haciendo nada malo”, afirmó, en defensa suya y de otros doce periferiantes que, sostuvo, también están vendiendo artículos propios o donados para salir del paso.
El trabajador desafió a las autoridades y aseguró que no se irá de la feria aunque les amenacen con confiscarles su mercadería. “No nos queremos ir porque es el sustento para nuestras familias”, dijo.
Por el momento, no hay una comunicación oficial sobre los motivos de esta decisión. No obstante, podría estar asociada con el hecho de que en las últimas semanas han sido varios los periferiantes procesados por “receptación” al ofrecer artículos robados.
(foto: stonek.com)