En estos días se culminaron las tareas de demolición de los antiguos puestos con la finalidad de recuperar el espacio público próximo a Piriápolis y al balneario San Francisco.
“Estamos muy contentos y agradecidos”, afirmó Ornella Fagúndez, beneficiaria del proyecto. Recordó las dificultades que tenían, en tanto, subrayó que el emprendimiento es un sustento para muchas familias, que ahora pueden ampliar la elaboración y ofrecer un menú más variado.